Pase, lea y opine

Pase, lea y opine. Algunas notas publicadas en Noticias, edicionrural.com o desgrabaciones de micros que hice en diferentes radios


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domingo, 16 de septiembre de 2012

FARM PROGRESS SHOW La sequía abre oportunidades


Original de la nota publicada en Revista Noticias el 15 de septiembre de 2012

El clima subió los precios de maíz. Podría beneficiarse Argentina. Más de 800 productores en EEUU.

La combinación no podía ser mejor: los bajos costos para viajar al exterior y los buenos precios agrícolas resultaron un incentivo para que cerca de 800 visitantes argentinos llegaran hasta el Farm Progress Show 2012 que se realizó desde el 28 al 30 de agosto en el condado de Boone, en Iowa, el estado con la mayor producción de soja y etanol de los Estados Unidos.
La muestra agropecuaria norteamericana va rotando su localización entre los estados de Iowa e Illinois y este año contaba con el condimento especial de la más grave sequía de las últimas cincuenta campañas que afectó principalmente la producción de maíz haciendo caer los rendimientos en más del 30 por ciento y derribando en unas 100 millones de toneladas las proyecciones de cosecha en el principal productor mundial de este cereal.
Los argentinos que llegan por primera vez a esta exposición se sorprenden por el tamaño de la muestra, ya que es notablemente más chica que Agroactiva o Expoagro que se realizan en nuestro país. Pero el menor tamaño y los stand más modestos no deben confundir a los visitantes: el Farm Progress tiene relevancia internacional porque las principales empresas multinacionales de maquinarias, agroquímicos o semilleros aprovechan ese ámbito para presentar sus innovaciones. Lo que se ve allí, pronto estará en todos los mercados del mundo.
En las calles del Farm abundaban los productores argentinos ávidos de información, pero mucho más los brasileños que viven una explosión de sus producciones agropecuarias y aspiran a convertirse en la próxima campaña en los principales productores de soja del mundo.
En la Argentina surgieron en los últimos años empresas dedicadas específicamente al turismo agropecuario al exterior, que combinan la participación en el show con recorridas por el cinturón maicero de los Estados Unidos, visitas a feedlots o fábricas de producción de maquinarias y plantas de biocombustibles. Un combo que en un principio estaba dedicado solo a los grandes productores, actualmente se hizo más accesible por el retraso del tipo de cambio y la explosión de los precios de los commodities.

PRESENCIA DEL INTA. Ya son un clásico los tours organizados por el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) junto con la agencia de turismo de la Asociación de Cooperativas Argentinas coordinados por prestigiosos ingenieros del organismo estatal que les aseguran a los productores un encuadre técnico para sacarle jugo a la recorrida por la muestra y en los campos que se visitan.
También agencias privadas ofrecen paquetes especialmente diseñados para captar los bolsillos de los productores y en su mayoría combinan el turismo tradicional con recorridas que realizan acompañados por técnicos con experiencia en algunas de las entidades de productores como AAPRESID y AACREA.
A esto se suma la invitación de empresas de semillas, maquinarias y agroquímicos que llevan sus propios clientes para adelantarles lo que estará disponible en los próximos años en el mercado argentino. La delegación más numerosa suele ser la organizada por la empresa de maquinarias John Deere que incluye visitas a la fábrica de tractores en Waterloo (Iowa) y la de Cosechadoras en Moline (Illinois); recorridas por campos, encuentros con analistas de mercado y visitas a la Bolsa de Chicago. Por supuesto que la mayoría de los productores combina esta recorrida productiva con alguna visita a Nueva York, Miami, al legendario circuito de Indianápolis o una “escapadita” a Las Vegas.
La empresa del grupo Fiat, Case New Holland (CNH), que en abril de este año anunció junto con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner una inversión de 200 millones de dólares en una planta de fabricación de cosechadoras y tractores en Córdoba, también fue de la partida y llevó una delegación de productores que visitaron el centro de investigación más importante de Case IH, en la ciudad de Burr Ridge, y la casa central de la firma en Racine.
Rizobacter, aliada en los Estados Unidos con Precision Labs, instaló un stand donde recibió a los visitantes argentinos y brasileños que son compradores de sus productos. “No vendemos con nuestra marca en Estados Unidos, pero apostamos a tener presencia en el Farm Progress porque nos encaminamos a ser una marca global y nos sirve para atender a los argentinos y brasileños”, comentó Ricardo Yapur, presidente de la empresa.
Otra apuesta fuerte fue la de la multinacional Monsanto que llevó a Boone a los gerentes de los 10 principales pooles de siembra del país, que suman más de 1 millón de hectáreas y son referentes para los demás productores.

SEQUIA ASEGURADA. Más allá de las novedades empresariales, llamaba la atención el buen ánimo de los productores estadounidenses que pese a las pérdidas de cosecha por la histórica sequía no sufrieron mayor impacto en el bolsillo gracias al eficiente sistema de seguros que cubre la mayoría de sus ingresos y al incremento del precio en los mercados.
El 80 por ciento de los cultivos está asegurado en EEUU y el productor paga un promedio de 35 dólares por acre (0,40 hectáreas, aproximadamente). También el Estado abona una cifra equivalente a la del productor para mejorar el sistema de seguros. Según especialistas, este año los productores recibirán unos 20 mil millones de dólares en compensación por la sequía.
Más afectados se vieron los productores ganaderos que además de la pérdida de animales y de kilos sufrieron un espectacular aumento de los costos de alimentación del ganado en un sistema que depende casi exclusivamente del maíz. Incluso junto a otros demandantes del cereal (empresas avícolas y productores de cerdos) presionaron para que se elimine el corte obligatorio de las naftas con bioetanol, que lleva gran parte de la producción de maíz estadounidense.
La mayor sequía de los últimos 50 años se convirtió en una inesperada “pista de pruebas” para adelantos biotecnológicos de maíces resistentes a la sequía. Monsanto ya sembró esta campaña más de 250 ensayos en campos de productores estadounidenses de su maíz Droughtgard, logrado en colaboración con Basf, que en 2013 estará comercialmente disponible para todos los farmers. Este nuevo maíz transgénico combina un gen de resistencia a sequía con la selección de los híbridos más adaptados y en la Argentina ya se está experimentando a campo y pronto a iniciarse los trámites de aprobación.
Los altos precios internacionales y la gran demanda mundial que habrá después de la caída de la producción estadounidense pueden ser una gran oportunidad para que la Argentina aumente su área dedicada al maíz. Hoy se hace en nuestro país una hectárea de maíz por cada cinco de soja, aproximadamente, y la mayoría de los especialistas advierten que esto no es sustentable en términos ecológicos y es ineficiente desde el punto de vista económico.
Precisamente, el mexicano Jesús Madrazo, líder global de negocios de Monsanto, pronosticó que en esta situación “Argentina va aumentar su área de maíz, ya que es el segundo país en el mundo que puede mejorar la producción” de este cereal después de los Estados Unidos.
“La sequía americana ha sido muy grave. Los rendimientos van a ser mucho menores de los esperados y eso va a tener un impacto general. Argentina tiene un potencial enorme en maíz, solamente con pensar en mejorar la rotación”, pronosticó Madrazo.
Más allá de las oportunidades que el clima y el mercado mundial abren para el maíz argentino, la falta de reglas locales claras de comercialización y los altos costos comparativos respecto a la soja ponen en duda que la coyuntura pueda ser totalmente aprovechada.


Recuadro
INOVACION. BIOTECNOLOGÍA
Los cultivos transgénicos cambiaron la forma de hacer agricultura en el mundo y significaron ingresos millonarios para las empresas que hicieron de esta innovación el centro de su negocio. La multinacional Monsanto lideró los cambios más revolucionarios con el logro de semillas resistentes a herbicidas o insectos e invierte 2 millones de dólares diarios en investigación y desarrollo para mantener su supremacía. En el Farm Progress Show el vicepresidente Robb Fraley anunció que la empresa está trabajando en una nueva plataforma, denominada BioDirect que tiene estudios avanzados de un producto “pulverizable” que podría otorgarle a los cultivos características similares de resistencias a insectos o herbicidas sin necesidad de ser transgénicos. Este producto, que no implicaría modificaciones en las semillas, no pretende reemplazar a los organismos genéticamente modificados sino complementarlos en cultivos más pequeños. Las verduras, frutas y hortalizas pueden ser los cultivos a los que se destine este nuevo producto.



Show y sequía

••Visitantes: Más de 300 mil son los asistentes.
Se calculan 800 argentinos.
••Empresas: Organizan tours para sus
principales clientes.
••Innovaciones: Maquinarias, semillas y
agroquímicos para el mercado global.
••Sequía: La mayor de los últimos 50 años.
Se perdieron más de 100 millones
de toneladas de maíz.
••Seguros: Funcionan. Los farmers
cobrarán u$s 20 mil millones.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Balbín: "Menos queja y más oportunidades"


Original de la nota publicada en la edición de agosto de la Revista Agromercado.
Juan Balbín, titular de AACREA, afirma que “claramente el sector agropecuario no ha sabido transmitir su realidad a la sociedad. No tanto la queja de lo que nos pasa sino la oportunidad que se pierde el país en su conjunto”.  Afirma que “estamos en un momento único” pero teme que  la Argentina no lo aproveche y siente que hay “desánimo” entre los productores.  Pide más “diálogo” pero rescata las aprobaciones biotecnológicas y el trabajo parlamentario.

¿El productor argentino está pudiendo aprovechar este momento de altos precios agrícolas?
Estamos en un momento único que no se producía desde hace 30 años. La seca en Estados Unidos es estructural. Estos últimos años había seca en algunas zonas periféricas pero esta vez se da en la parte central y no terminó. Así y todo no se ve un ánimo de parte del productor argentino por salir a cubrir esa demanda. No te olvides que la soja para la próxima campaña está en 500 dólares, que restándole las retenciones está dando un forward de apenas 310 o 320 dólares. O sea que la soja nueva no se ha movido porque el mercado mundial está esperando una cosecha muy importante de Argentina y de Brasil y ante eso está expectante. Con respecto a maíz, al tener estos descuentos de exportaciones la verdad que el número tampoco es algo que entusiasma. Siempre el productor vende un porcentaje y el resto queda en el mercado interno que actualmente está muy trabado.
Sin embargo estos precios son altos comparados con los históricos.
Si, es un precio muy bueno pero cuando vos trasladás esos 500 dólares y lo pasás por el 35 por ciento de retenciones te está dando 310 para la soja. Eso, multiplicado por un dólar de 4,80 o 4,90 te está dando 1.450 o 1.500 pesos y esos números no son malos pero tampoco entusiasman ni movilizan, con lo que ha significado el aumento de costos y la inflación.  Y eso se nota por ejemplo en que no hay movimientos, no han subido los arrendamientos en los últimos días,  tampoco la demanda de semillas. Por el contrario está todo muy frío todavía.
Siempre se habla desde el gobierno de la necesidad de frenar la “sojización”. ¿Este panorama y la situación de costos actual, va a hacer que haya más soja o van a optar por otros cultivos?
Necesitamos claramente una fluidez en la comercialización de gramíneas. A medida que eso se dé, y que sea con señales claras, se podrá aprovechar la oportunidad del maíz que tiene márgenes muy interesantes. Lo mismo pasa con la cebada y el trigo. Pero el productor viene de varios años con una situación adversa que sigue todavía. El maíz disponible tiene una traba importante en la venta y hasta hace 10 días no valía más de 170 dólares la tonelada. O sea que está quieto, hay una oportunidad enorme y la sequía en los Estados Unidos en maíz ya es irreversible. En soja todavía tienen oportunidad de acomodar algún rendimiento. En maíz el daño está hecho. El productor americano está acostumbrado a cosechas buenas y en las evaluaciones que están haciendo las bajas todavía van a ser más grandes. Es una oportunidad.
¿Sirve para los productores la apertura de las exportaciones de maíz que anunció el gobierno?
Tiene un impacto. Pero si vos estás planteando una producción  de 30 millones de toneladas, abrir 15 y dejar 15 encerradas en todo lo que significa hoy la problemática de exportar, termina planchando el precio y generando lo que se notó en los últimos tres años: valore s muy distantes a lo que sería el FAS teórico que el mismo gobierno publica. Y eso genera una especie de cansancio en el productor que asume que estos van a ser los precios de este mercado tan trabajo y de acuerdo a eso actúa.
Hay una situación  internacional increíble para los países productores de alimentos. ¿Sin embargo en la Argentina parece no haber una buena comunicación entre los productores y el gobierno como para poder aprovecharla?
Sin duda. Esto se nota al no reflejarse los precios internacionales en el mercado local, sobre todo en maíz y trigo, ya que la soja va por otro camino y cualquier suba de Chicago se expresa en el mercado doméstico. Pero no es así en las gramíneas. Por ejemplo en trigo hay muchos productores que tienen problemas de calidad y no pueden vender la cosecha anterior o te pasa que ahora querés salir a comprar semillas de maíz y no podés cancelar contra maíz disponible, la verdad es que eso está trabando mucho y genera pérdidas de expectativas. Hoy lo que falta es confianza y una luz en el camino que el productor está buscando y no se da. Esta coyuntura no ayuda.
¿No ha habido una deficiencia de parte de la dirigencia agropecuaria que no ha sabido llegar con su mensaje al resto de la sociedad y a los sectores oficiales con una explicación de cuáles serían las medidas que se necesitan?
Claramente el sector agropecuario no ha sabido transmitir su realidad a la sociedad. No tanto la queja de lo que le pasa sino la oportunidad que se pierde el país en su conjunto. Todo el interior tendría que estar hoy extraordinariamente activo y con una generación de riqueza que no se está dando por todas estas trabas. En la medida que sepamos comunicarle a la sociedad qué significa un interior y un agro activo, y lo que significa en el aporte que tiene para el interior del país sería un aporte fenomenal. Nosotros tenemos un estudio de inversión en la agricultura y más del 70 por ciento del total de los insumos y del gasto se realiza en las localidades aledañas a donde está ubicada la empresa y eso genera un ingreso de divisas en los pueblos del interior que después derrama en las grandes ciudades. Lo vimos con el desarrollo que ha tenido Rosario, Córdoba o la misma ciudad de Buenos Aires. Y se nota mucho en el movimiento inmobiliario en la medida que las condiciones son interesantes.  
Es cierto que hoy ni las entidades gremiales ni las técnicas hemos comunicado a la sociedad lo que significa el aporte del sector y junto con la industria y la agroindustria lo que podía ser la potencialidad de la Argentina.
¿Los agrodiputados fueron un fracaso?
No. Que no hayan generado medidas no quiere decir que hayan sido un fracaso. Yo conozco a varios y sé que han hecho un enorme esfuerzo pero tampoco es fácil de un día para el otro ponerse el traje de diputado y conseguir las leyes. Han sido años muy duros y la verdad es que yo les reconozco un trabajo muy intenso. Han recorrido el país y han hecho lo que han podido pero no es fácil. Tuvieron en algún momento mayoría en la comisión y hoy no la tienen. Tampoco el resto de los bloques se pudieron poner de acuerdo pero yo les reconozco un trabajo muy intenso.
¿Si desde AACREA tuvieran que priorizar y pedir una medida parlamentaria u oficial, cuál sería?
Yo creo no sería una medida sino que sigue siendo el diálogo. Y a través del diálogo empezar a solucionar los problemas que afectan al sector y al país. Me parece que hoy hay un montón de cuestiones que se pueden solucionar y tenemos que reconocer que hay cuestiones que se han solucionado. Todo el tema de eventos biotecnológicos que se han registrado en los últimos tiempos le han dado una dinámica muy grande, sobre todo por acción del Secretario de Agricultura, Lorenzo Basso. Por otro lado están haciendo un esfuerzo importante para generar un consenso en la ley de patentes que queda bajo nuestra responsabilidad formar esos entendimientos. En la parte comercial o de fijación de precios es donde tenemos mucho para dialogar.
¿Y la ley de semillas?
En este momento se está discutiendo entre las gremiales y lo que sería toda la cadena para buscar los consensos en una nueva ley de semillas. Y la verdad que el presidente de la comisión Luis Basterra  está trabajando muy firme y a conciencia. En la medida que tanto las gremiales como las semilleras se pongan de acuerdo vamos a tener una ley interesante.
¿Si tuvieras que caracterizar la próxima campaña  cómo la definirías?
Desde la parte climática, según los climatólogos, la vemos como una campaña entre neutra y un niño leve, cosa que es positiva sobre todo después de la sequía que sufrimos este año. Y desde el punto de vista anímico y productivo  es un campaña que es una oportunidad enorme que temo que no la vamos a aprovechar en su totalidad. Y eso la verdad que significa una frustración sobre todo por lo que puede llegar a significar para todo el país en un momento de crisis mundial. Estamos ante una oportunidad que recién se puede volver a repetir dentro de 20 o 30 años y no veo a Argentina cubriendo la demanda que va a surgir después de la sequía en Estados Unidos. 

sábado, 19 de mayo de 2012

Jaque a la exportación de semillas

Original de la nota publicada en Revista Noticias el 18 de mayo de 2012
Envíos por 250 millones de dólares podrían quedar paralizados. Una resolución para frenar la escalada del dólar obliga a las traders de granos a liquidar en 15 días sus ventas, pero también incluyeron a las exportadoras de semillas que el propio gobierno pone como ejemplo de valor agregado y de creación de puestos de trabajo. La “buena disposición” de Agricultura choca contra el “desconocimiento” de Economía.

Argentina exporta semillas que se siembran en otras partes del mundo por 250 millones de dólares al año, pero el negocio amenaza con paralizarse totalmente ya que fueron incluidas en una resolución del Ministerio de Economía que las obliga a liquidar sus divisas 15 días después del embarque. La resolución fue dictada teniendo en cuenta la operatoria del mercado de commodities y no se percataron que afectaban a una de las industrias de mayor valor agregado que tiene el agro local.
Para tomar dimensión del negocio solo basta con comparar, por ejemplo, que un kilo de maíz exportado como commodity tiene un valor de apenas 15 centavos de dólar por kilo, mientras que las semillas en el mercado interno se valorizan a 10 dólares y las que van rumbo a la exportación superan los 20 dólares por kilo.
Desde el propio Ministerio de Agricultura se destacó la “inversión y los puestos de trabajo que genera un grano de semilla por su alto impacto de agregación de valor”, y ahora están preocupados por explicarles a los funcionarios del Ministerio de Economía los perjuicios de su decisión. Una tarea que no siempre les resulta fácil por “el desconocimiento” del funcionamiento del sector, según reconocen en las reuniones con los empresarios.
Aunque compartan la misma posición arancelaria para el régimen aduanero, la venta de semillas es totalmente diferente de la exportación de commodities, ya que los compradores pagan el producto mucho tiempo después del embarque porque se trata de un producto “vivo” que debe ser probado en el lugar de destino y la cancelación de la operación se realiza recién a los 90 o 180 días, dependiendo de la prueba biológica en el destino final.
Tanta importancia le dan desde el Ministerio de Agricultura a esta producción, que el propio secretario de Agricultura, Lorenzo Basso, junto al subsecretario de Valor Agregado y Nuevas Tecnologías, Oscar Solís, participaron el 9 de abril de las ampliaciones de la empresa semillera Satus Ager SA en las localidades bonaerenses de Salto y Arrecife donde se produce y exporta semillas de maíz y soja y destacaron en un cable de la agencia oficial Télam “el valor agregado que genera esta industria”. Nada recordaron ese día que la empresa Satus Ager fue una de las acusadas por la AFIP en enero de 2011 por tener trabajadores en negro. Una causa que empresarios y funcionarios pasaron al olvido y duerme en los cajones de los juzgados.
El mercado de exportación de semillas surgió hace no más de 10 años y actualmente suma exportaciones por más de 250 millones de dólares que ahora quedaron entrampadas en la resolución de Economía pensada para apurar la liquidación de divisas de los exportadores de commodities. La intención es poder frenar la escalada del dólar paralelo, un objetivo prioritario de Economía que podría tener un costo muy alto para esta industria.

viernes, 4 de mayo de 2012

Propulsión a soja


Original de la nota publicada en Revista Noticias el 04 de mayo de 2012
La oleaginosa retornó a los altos precios del 2008 y se pronostica que volverá a aportar un récord de ingresos de dólares este año. Los productores reclaman por la suba de costos y el retraso cambiario, pero la economía goza de los aportes de este cultivo.

La soja volvió a los precios astronómicos del 2008 pero lejos quedaron las estridencias de la discusión por la resolución 125 que fijaba retenciones móviles y que originó ese año una de las mayores movilizaciones del sector agropecuario. Hoy los productores ya no temen a otro incremento de los derechos de exportación y se muestran más preocupados por el aumento de los costos de producción que le achica los márgenes mientras el gobierno espera ávido los dólares que su antiguo enemigo inyectará a la economía.
Durante el año pasado los exportadores de granos liquidaron más de 25.133 millones de dólares y en los primeros cuatro meses de 2012 ya superaron los 7.000 millones de dólares, aunque todavía falta el aluvión de dólares de la cosecha gruesa que entra en mayo y junio. Con una cosecha de soja menor a la de 2011 pero con precios superiores a los 550 dólares por tonelada en el mercado de Chicago se presagia que se llegará a un nuevo récord de ingresos para el país por exportaciones agropecuarias.
La sequía que tanta polémica trajo entre las organizaciones de productores y el gobierno, finalmente se está viendo en los campos mientras las cosechadoras avanzan. Cuando se lleva levantado más del 60 por ciento del área cultivada, los rendimientos alcanzan un promedio de 23 quintales por hectárea, sensiblemente menor a los de las campañas anteriores, con lo que se restan algunos millones de toneladas a la cosecha final que se esperaba para este año.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima una cosecha de soja de 43 millones de toneladas, lo que representa un 12,6 por ciento menos que en la campaña anterior donde se recolectaron 49,2 millones de toneladas. Precisamente esta caída de la cosecha argentina y en el resto de Sudamérica es uno de los factores que impulsó los precios hacia arriba.
El último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos disminuyó su propia proyección de la producción de Argentina en 1,5 millones de toneladas, la de Brasil en 3,5 millones y la de Paraguay en 1,4 millones de toneladas.
Los analistas también suman como impulsor de los precios de la oleaginosa a la reactivación de la demanda china, la disputa por el área de siembra entre la soja y el maíz en Estados Unidos, la presencia de un panorama financiero más positivo en el mundo y la fuerte acción de los fondos especulativos.
Según el informe de la Asociación de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), que nuclea a los productores de punta de la Argentina, “de la mano de una leve sensación de mejora en la Unión Europea, de la suba del petróleo y de la caída de la cosecha sudamericana, los fondos especulativos aumentaron fuertemente su posición neta comprada, pasando de estar en 0 a fines del 2011 a 18 millones de toneladas en la primera semana de marzo, ubicándose en valores similares a los fines de agosto de 2011”.
ALERTAS. Precisamente la acción de estos fondos es lo que pone algunas luces amarillas, ya que una posible salida rápida de este dinero podría hacer más incierto el precio de la soja.
El analista del mercado Ricardo Baccarin no descarta que la soja pueda volver a los 600 dólares por tonelada. “Estamos a un 10 por ciento de ese objetivo”, apunta Baccarin, quien recuerda que en julio de 2008 el grano cotizó 607 dólares.
Conocedor de los fundamentos del mercado, Baccarin responsabiliza a los fondos de inversión en esta nueva suba, pero advierte que “en algún momento van  a tener que ceder esas posiciones. Habrá que ver si los que están dispuestos a comprarlas van a convalidar esos niveles. Siempre la última palabra la tiene la demanda”.
“También es cierto que China, el principal actor del mercado, cuando los precios se disparan mucho suele ser bastante agresiva en su forma de actuar, no solo dejan de comprar sino que ´defaultean´ compras. Eso por el momento no se ha visto”, aclara.
Lo cierto es que el mercado hoy está en alza pero puede ser muy cambiante. Para ejemplificar esa volatilidad, Baccarin recuerda que “vimos soja de 530 o 540 dólares por tonelada en agosto de 2011, soja de 400 el 12 de diciembre del año pasado y ahora estamos hablando de arriba de 550”.
Por esta volatilidad están muy activos los mercados de venta a futuro, que pueden asegurarles  un precio a compradores y vendedores. El Mercado a Término de Buenos Aires, por ejemplo, logró récord de volúmenes en enero, febrero y marzo, e incluso tuvo el 20 de abril la mayor operación de su historia desde 1907 con más de 330 mil toneladas operadas.
Más allá del mercado, Baccarin afirma que “este tipo de precios es un estímulo para sembrar. Incluso acá en la Argentina, con estos niveles de precios creo que no van a bajar ni los alquileres, va a aumentar la siembra y el área de soja se va a expandir”.
MÁS SOJA, MÁS DOLARES. Y para el gobierno más soja en los campos significa más dólares en la economía y este aluvión verde le permite accionar sobre el mercado de cambio, tal como lo muestra la acción del Banco Central que compró durante abril 1.650 millones de dólares, 100 millones más que en marzo. Y eso que recién para este bimestre mayo/junio que se inicia se espera el grueso de la liquidación de la cosecha gruesa con estos precios agigantados.
Aunque algunos analistas esperan que la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, ayude a subir algunos centavos el tipo de cambio difícilmente lleguen a satisfacer los reclamos devaluatorios del titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, quien se ha transformado en uno de los pocos dirigentes agropecuarios que pone este tema como eje de su discurso.
Buzzi negó que pida un dólar de 7 pesos pero insistió en que “existe un retraso cambiario y una pérdida de competitividad” y propuso: “Empecemos por vender los granos y pagar los insumos con el mismo dólar”.
El dirigente federado hace referencia a la diferencia en la cotización de la moneda norteamericana que se usa para pagar sus cosechas y la que se carga en los costos de los insumos. Precisamente la Bolsa de Cereales de Buenos Aires calcula lo que llaman “el dólar agrario” contabilizando el precio de las retenciones y la inflación en cada cultivo. Para esa entidad al mes de marzo presentó los siguientes valores: soja $0,97; trigo $1,15; girasol $1,02 y maíz $1,20. Lejos de la cotización oficial y mucho más lejos de los más de 5 pesos del dólar “blue”.
Además, para la Bolsa de Cereales los costos directos aumentaron para la soja en un 4,6 por ciento, para el maíz en 13,8% y en trigo y girasol 3%, si se lo compara con el mismo mes de la campaña anterior.
A esto hay que sumar el incremento de los impuestos inmobiliarios en las principales provincias productoras de granos, que venían sumamente retrasados. Sin dudas resultará más difícil que nunca para los dirigentes agropecuarios llevar a buen puerto sus reclamos cuando la mayoría de la sociedad sabe que los precios son buenos y el país avanza en propulsión a soja.

Liquidación de divisas del agro
Año                  Liquidación en U$S
2003                         9.450.254.098
2004                       11.062.109.135
2005                       11.654.280.836
2006                       12.276.089.612
2007                       17.567.939.767
2008                       21.919.850.891
2009                       16.198.645.201
2010                       22.228.931.266
2011                       25.133.393.782
Fuente: Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC)




Soja 2011/12: Indicadores comerciales                                                 M Tm
18/04/2012                                        2011/12               Prom.5                2010/11
Producción                                        43,10                     46,04                     50,00
Compras totales                                20,59                     17,76                     19,03
          48%                       39%                       38%
Precios por fijar                                  7,33                       7,36                       7,91
            17%                       16%                       16%
Precios en firme                                   13,26                     10,39                     11,12
             31%                       23%                       22%
Falta vender (*)                                    21,5                      27,1                       29,8
Falta poner precio (*)                           28,8                       34,4                       37,7
Fuente. Bolsa de Comercio de Rosario sobre datos de MAGyP y propios. (*) Se deduce el uso como semilla.



jueves, 26 de enero de 2012

Bolsillos secos y campos al horno

Original de la nota publicada en Revista Noticias el 19 de enero de 2012
La falta de lluvias provocó pérdidas de rendimiento en los cultivos de maíz y soja y generará  una merma importante en los ingresos de los productores y también en los bolsillos fiscales. El fenómeno de la Niña estaba en todos los pronósticos meteorológicos pero la implantación de los cultivos de la cosecha gruesa avanzó con los productores esperando que las predicciones no se cumplan y el gobierno presupuestando los dólares que traería el campo. Ni unos ni otros tuvieron toda la suerte que esperaban.
Las lluvias faltaron durante más de 40 días en la Pampa Húmeda y cuando llegaron no fueron suficientes. Eso traerá las lógicas consecuencias de menores rindes y ya nadie piensa en las más de 100 millones de toneladas con que alardeaba el gobierno para esta campaña. Ante esta realidad, los productores y el oficialismo prefirieron llevar la disputa al terreno discursivo: unos magnificando al extremo las derivaciones de la sequía y otros minimizándola hasta el punto de exasperar a quienes la padecen.
Más allá de las peleas domésticas, en soja –el principal producto exportable del agro argentino- los precios no evidenciaron todo el impacto de la sequía sudamericana ya que se mueven por un mercado globalizado y la caída de la producción local se vio minimizada por el aumento de las estimaciones en la cosecha de los Estados Unidos. Así que la caída de la producción no se compensará con mayores cotizaciones.
“El informe del USDA publicado el 12 de enero sorprendió a los operadores  al aumentar la  producción de Estados Unidos para ubicarla en 83,17 millones de toneladas, por encima de las 82,89 millones del informe anterior. Esto se debió a un aumento en los rendimientos obtenidos. Sin embargo, la situación en Sudamérica no es tan optimista. La sequía hace prever importantes pérdidas productivas en varios países de la región”, sostiene el informe de Granos de AACREA, uno de los más confiables del sector.
Precisamente, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos redujo las producciones de Brasil y Argentina a 74 y 50,5 millones de toneladas, respectivamente. Si los pronósticos estadounidenses se cumplen estaríamos hablando para nuestro país de una cosecha similar a la de la campaña anterior aunque con unos precios promedio unos 60 dólares más abajo.
Durante la campaña 2010/11 los precios promediaron los 500 dólares mientras que ahora están alrededor de los 440 dólares. Eso sí, estamos hablando de cotizaciones en el mercado de Chicago y para llegar al precio local tenemos que restar los derechos de exportación (retenciones) y los gastos de flete y comercialización. Por eso el viernes 13 de enero en la Bolsa de Comercio de Rosario la soja se negoció a 1.247 pesos (u$s 290) por tonelada, casi 200 pesos menos que el mismo día del año anterior.
Con un desarrollo similar al 2011 y descontando lo que se destina al consumo interno, estaríamos hablando de una 45 millones de toneladas de exportación a un precio FOB promedio de 440 dólares, lo que proporcionaría un ingreso al país de 19.800 millones de dólares solamente por venta de soja. Las retenciones del 35 por ciento para ese cultivo significarían para el Estado una entrada de 6.930 millones de dólares, sin sumar el resto de las imposiciones que tienen productores, comercializadores, transportistas y exportadores.
Pero hay pronósticos más agoreros que los del USDA que prevén una cosecha menor a las 50 millones de toneladas de soja. Por ejemplo, para AACREA “la sequía que afecta a la campaña agrícola 2011/12 puede resultar de mayor impacto que la de 2008/9, muy amargamente recordada por los productores. Sucede que la actual comenzó antes: ya en diciembre empezó a notarse el déficit hídrico” y “durante el 2008/9 los productores tenían una situación económica más holgada, luego de varios años de rendimientos normales y de precios satisfactorios. En 2011/12, por el contrario, muchos no pueden vender el trigo y el maíz del ciclo anterior, lo que reduce  seriamente su liquidez”, alertó la organización que nuclea a productores de punta.
A los avatares climáticos hay que sumar la incertidumbre en la Unión Europea que es el principal importador de harina del mundo y la Argentina es el mayor exportador de ese producto hacia el Viejo Continente. Así lo sostiene el analista Pablo Adreani quien advierte que “si la crisis de Europa continúa agravándose, reduciendo sus índices de actividad económica, con aumento de desempleo y reducción del ritmo de crecimiento del PBI, sin dudas tendrá un efecto directo sobre la demanda mundial de alimentos y de commodities agrícolas”.
La menor actividad europea podría generar un efecto dominó sobre China, su gran proveedor de productos industriales, con lo que se resentiría la demanda asiática. Adreani recuerda que “China es hoy el primer importador mundial de poroto de soja con un volumen superior a las 55 millones de toneladas”, que provienen de Argentina, Brasil y Estados Unidos. “Toda caída de la actividad económica de China tendrá entonces un efecto bajista directo sobre el mercado de soja a nivel mundial”, advierte el analista.
A pesar de las disputas mediáticas entre productores y el gobierno, el fenómeno de la Niña logró unirlos aunque no se den por enterados: ambos están en vilo mirando al cielo y siguiendo de cerca el comportamiento de los mercados internacionales. 

sábado, 17 de diciembre de 2011

La soja voladora

Original de la nota publicada en Revista Noticias -17 de diciembre de 2011

La crisis europea, el comportamiento del dólar y el clima son factores que suman volatilidad a los precios de uno de los principales productos exportables de la Argentina. Avanza la siembra de la próxima campaña cuando aún restan vender 2 millones de toneladas de la soja vieja y casi seis toneladas todavía están con precio a fijar.

La soja cayó casi cien dólares en cien días en los mercados internacionales poniendo luces amarillas en las previsiones oficiales por la baja de la recaudación de retenciones y desbaratando los cálculos de los productores que están sembrando esa oleaginosa en esta parte del mundo.
La crisis europea está lejos de definirse y la soja es uno de los commodities que está sintiendo su efecto. La demanda mundial de alimentos -sostenida principalmente por China e India que suman ingresos y transforman sus dietas- parece poner un piso en algo más de 400 dólares, pero no llega a evitar la volatilidad que imponen las entradas y salidas de los fondos especulativos en los mercados de granos. Todo eso se ha transformado en un carrusel difícil de seguir para los productores argentinos, que además tienen que rogar al cielo para que no los afecte la sequía de la Niña mientras afinan la elección de las variedades, los momentos de siembra, ajustan la maquinaria y controlan malezas e insectos. Todo muy lejos del imaginario citadino que cree que en el campo argentino solo se trata de “tirar una semilla y crece todo”.
Con algunas zonas complicadas, la siembra ya avanzó en más del 70 por ciento del área calculada por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires en 18.850.000 hectáreas para la campaña del año próximo, lo que aportaría una cosecha de alrededor de 52 millones de toneladas de soja en 2012. Pero aún falta comercializar unas 2 millones de toneladas de la campaña anterior y otras 5,6 millones de toneladas (un 12 por ciento de la cosecha anterior) fueron entregadas pero tienen todavía el precio a fijar, una práctica habitual en el comercio de granos en nuestro país. Por esto, muchos productores vieron pasar los mejores precios mientras los compradores (aceiteras y exportadores) le sumaban rentabilidad al poroto.
Según analistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, este 12 por ciento de mercadería con precio a fijar es “el doble que a la misma semana del año anterior y 5 puntos porcentuales más que en el promedio de las últimas 5 campañas. Ello podría poner al mercado local en tensión si los productores continúan rehusándose a convalidar menores precios y los compradores a consolidar subas que acaben por perjudicar sus propios números, ya bastante dañados”.
En este contexto de volatilidad, muy pocos productores usaron las opciones o las ventas a futuro desaprovechando los picos del mercado internacional. El presidente del Mercado a Término de Buenos Aires, Ricardo Valderrama, asegura que “hay muchos buenos valores que se pierden por no haberse cubierto en los mercados. Si ves hoy lo que pasó con la soja, el trigo o el maíz, y buscás los valores de hace seis meses te das cuenta que perdieron los que no tomaron posición. No se usó lo suficiente el mercado para cubrirse con los valores a cosecha”, asegura.
El que tiene la soja o la está por sembrar busca que los analistas le acerquen algunas claves para predecir una evolución que tiene demasiadas variables. De todas maneras, una de ellas parece ser el comportamiento del dólar y su relación con el euro. Según un informe de Enfoagro, de la Asociación de Cooperativas Argentinas, estas dos variables se mueven casi al unísono. Cualquier revalorización de la moneda europea empuja el precio de la soja hacia arriba y la situación contraria baja el precio de la oleaginosa. Precisamente esto es lo que está impactando en los últimos meses desde que el Viejo Continente comenzó con la crisis griega.
Cuando la soja, por ejemplo, superó a principios de septiembre los 520 dólares en Chicago, la relación era de 1,42 dólar por cada euro y mientras esa relación continuó bajando hasta ubicarse en 1,32 el precio de la oleaginosa copió el recorrido, llevándola a fin de ese mismo mes a los 430 dólares por tonelada.
Es solamente una de las variables a tener en cuenta ya que el mercado aparece demasiado convulsionado como para encontrar recetas mágicas que aseguren valores cuando recién se inicia la siembra en el Hemisferio Sur, donde Brasil y Argentina sumados se convierten en los principales jugadores del mercado internacional de soja.
Las compras chinas siguen firmes, aprovechando sobre todo los precios en baja para recomponer sus reservas. Según reflejó un informe de AACREA, el Centro Nacional De Información de Granos y Aceites de China informó que las importaciones en noviembre finalizarían en 5,2 millones de toneladas, por encima de las 4,13 millones de toneladas importadas en septiembre y las 4,8 de octubre. El organismo espera para diciembre que las importaciones sean de 4,7 millones de toneladas y para enero 4,6 millones de toneladas. El gran mercado asiático, al que se suma India, por ahora se transforma en el principal elemento que puede poner un piso a la caída de los últimos meses y aportar un poco de alivio para los productores argentinos.  Pero ni el alto nivel de incertidumbre de los mercados frena el avance de las sembradoras que inician el ciclo de uno de los negocios que más aporta a la economía argentina. 

sábado, 10 de diciembre de 2011

Valderrama: “No nos quedaremos de brazos cruzados”

Nota publicada en la edición 320 de revista Agromercado. Diciembre 2011
Ricardo Valderrama fue electo en octubre como nuevo presidente del Mercado a Término de Buenos Aires (MATBA). En diálogo con Agromercado sostiene que llevarán propuestas a los organismos oficiales, apostarán al diálogo con el gobierno y las entidades y promete avanzar en la difusión de las herramientas disponibles para que los productores puedan tomar coberturas de precios al menos para salvar los costos. Además estimó que los nuevos contratos de commodities no agrícolas le darán más volumen al mercado.
¿Qué perspectivas ve para 2012 desde el Mercado a Término de Buenos Aires y en su nuevo rol como presidente?
Las perspectivas son buenas. Hay que tener en cuenta que el mercado siempre se dedicó a los commodities agrícolas y ahora estamos tratando de abrir una pata financiera. Esto es muy bueno para el mercado.  En cuanto a los commodities agrícolas, que es lo que históricamente hicimos, creo que hay muchos mercados que hoy se pierden por no utilizar los mercados. Lo explico: hay muchos buenos valores que se pierden por no haberse cubierto en los mercados. Si ves hoy lo que pasó con la soja, el trigo o el maíz y tomás los valores de hace seis meses y lo comparás con lo que valen ahora, las personas que no tomaron posición perdieron. No se usó lo suficiente el mercado para cubrirse en los valores a cosecha.
¿En eso no hay una deficiencia de los mercados en general por no llegar con su mensaje al los productores que no usan a los mercados como un seguro de precios?
Eso es verdad. Lo que pasa que en los últimos años, cualquier productor que retenía siempre le iba bien. Ese es el problema. Cuando se da vuelta la taba ahí te das cuenta y te lamentás de no haber tomado cobertura. Es lo mismo que pasa cuando alguien no saca un seguro de granizo, luego le cae granizo y dice: ‘lo hubiera sacado’. Creo que básicamente el productor que invierte tiene que cubrirse por lo menos los costos y tener una rentabilidad sobre el capital que invirtió. Por lo menos un 20 o 30 por ciento en el momento de invertir tiene que cubrirse. Eso quizás sea una deficiencia del mercado en no comunicar más abiertamente. Creo que hay que remarcar todavía mucho en eso.
¿Y cómo van a trabajar en este sentido. Mayores capacitaciones, acercamientos con gremiales de los productores?
El mercado hace tres años hizo una Fundación, que es la que hoy se dedica a la capacitación. Vamos a seguir insistiendo sobre ese tema. Los cursos básicos se seguirán haciendo con la Bolsa de Cereales y sobre todo en la parte de cubrir los costos de inversión. Creo que es la piedra inicial para cualquier movimiento fuerte que pueda haber en el mercado.
La experiencia del MATBA en futuros agrícolas le permite hoy avanzar en otros productos como por ejemplo petróleo, oro o dólar. ¿Esto no hará que se pierda un poco la esencia del MATBA?
No, nuestra idea es todo lo contrario. Desde hace 104 años que el mercado se dedica a hacer commodities agropecuarios y muchas veces al volumen del mercado le faltan especuladores o personas que buscan una renta financiera. Creemos que si a través de los demás commodities incorporamos nuevas personas, operadores o comitentes, tarde o temprano van a empezar a jugar en el mercado agrícola. Creo que le podemos dar volumen de las dos maneras. Nosotros de ninguna forma  pensamos en renunciar en lo que somos fuertes, a lo que dice la historia de 104 años.
¿Se va a pasar de una negociación en el piso a una totalmente electrónica?
Hay muchas cosas para realizar en el mercado. En este momento conviven perfectamente el sistema electrónico y el sistema a viva voz en el piso. Creemos que tienen que seguir manteniéndose los dos sistemas hasta llegar a un equilibrio. Si te fijás lo que pasa en el mundo, el mercado de Chicago que es nuestra referencia, hoy tiene tanto rueda de piso como electrónico. Creo que utilizando los dos sistemas podés sacar el máximo de provecho de los dos. Hoy en día no es una discusión, el mercado está invirtiendo en una plataforma electrónica y a la vez la Bolsa de Cereales va a invertir en modernizar el piso. Así que estamos avanzando en los dos sentidos. Tal vez el mercado diga para dónde tenemos que avanzar, esa es la realidad, pero hoy por hoy no es primordial resolver ese tema.
¿La posibilidad de que los operadores puedan actuar en el mercado directamente puede ser una ayuda para acerca a los productores?
Hoy los productores (o comitentes) no lo hacen desde la rueda. Lo hace cada uno desde su oficina, dando una orden al operador, el cual ejecuta su orden desde el piso. La plataforma nuestra tiene  DMA (siglas en inglés de acceso directo al mercado), pero todo eso pasa primero por la educación. En todos los emercados del mundo, cuando uno opera a través de un DMA tiene primero depositado los fondos y eso te permite cubrirte hasta cierto nivel de dinero. Hoy el comitente argentino está acostumbrado a operar y recién al otro día poner las diferencias. O sea que se necesita un cambio de educación que tarde o temprano va a llegar. Pero creo que va a llegar mucho más temprano para los productos financieros que para los agrarios.
¿Todo lo que estamos hablando es casi una situación de mercados ideales, pero las intervenciones oficiales han hecho que muchos mercados estén casi desparecidos?
Tenemos problemas con el maíz y el trigo. La operatoria bajó muchísimo en el último año. Estamos tratando de buscar alternativas para proponer, para que muchos de esos negocios donde existen listas o obligaciones de ciertos exportadores de comprar, para que las pasen por el mercado. Es una de las ideas que tenemos y que la vamos a proponer para ver qué resultados tenemos sobre eso. Por suerte la baja de maíz y trigo se compensó con la suba del volumen de soja.
Ya que habla de propuestas. ¿Cómo es su llegada en este momento con el gobierno?
El mercado siempre ha tenido siempre buen diálogo con todos los organismos.
¿Entonces, qué pedidos le harían un posible nuevo ministro de Agricultura?
Estamos elaborando varias tesis para proponer. Primero, cuando salgan valores, por ejemplo de FAS, se hagan a través del mercado. Si prospera la propuesta de AFA (Agricultores Federados Argentinos), que parte tiene que ir a la exportación y parte al consumo, que también pase por el mercado. Son distintas alternativas. De todas maneras esas propuestas están en relación a las políticas que estén vigentes a partir del 10 de diciembre. Esperaremos un par de días y veremos qué propuestas llevamos. No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Algunas propuestas vamos a llevar para sumar y para que vuelva a haber un mercado mucho más fluido de trigo y maíz.
¿Y cómo está el diálogo con las entidades gremiales del campo, con lo que fue la Mesa de Enlace?
Mantenemos buen diálogo con todo el mundo. Estamos dentro de la Bolsa de Cereales  y la Bolsa está continuamente en comunicación con las cuatro entidades y nuestra idea es seguir sumando. No cortar ningún tipo de diálogo. Creo que es mucho más fácil pensar entre muchos que uno solo. 

viernes, 29 de abril de 2011

TRIGO Y MAIZ: El costo de ser un productor argentino

Original de la nota publicada en Noticias - 29 de abril de 2011
Los agricultores argentinos pierden más dinero con la excusa de una “menor confiabilidad” por parte de los compradores que lo que abonan por retenciones al Estado. Un promedio de 280 dólares por hectárea en trigo y de 230 dólares/ha en maíz van a parar al bolsillo de exportadores y molineros.

 Los agricultores argentinos pierden más por “descuentos extras” en algunos productos que lo que pagan en concepto de derechos de exportación al Estado. La situación más notoria se da en el mercado de trigo, donde un productor paga un 23 por ciento por derechos de exportación y soporta una extracción de un 26 por ciento adicional por “costo argentino”, según calculan los especialistas a partir del precio posible que podría conseguirse si los mercados funcionaran regularmente (ver gráfico).
Una maraña de intervenciones no virtuosas del Estado, sumada a la acción de un mercado concentrado de exportación y molienda, hacen que los productores nacionales reduzcan dramáticamente sus ingresos que pasan a engrosar, en la mayoría de los casos, el bolsillo de poderosas compañías multinacionales.
Uno de los elementos que define a los commodities es su bajo nivel de diferenciación y su precio internacionalizado, más allá de las alteraciones generadas por el costo de transacción o transporte. Pero los productores argentinos de cultivos agrícolas soportan un cargo adicional, superior incluso al porcentaje de retenciones que los exportadores le descuentan para hacer frente al derecho de exportación que cobra el Estado.
Un escenario similar al trigo viven los productores nacionales de maíz que sobrellevan una extracción calculada en 50 dólares por tonelada, una situación que no se refleja en el mercado de soja, el cultivo más beneficiado por las acciones oficiales a pesar de los discursos altisonantes en su contra.
Según Enriqueta Gil Belloni, de la Asociación Argentina de Consorcios de Experimentación Agrícola (AACREA) “si tomamos el rinde promedio de la actual campaña para ambos cultivos (3.400 kilogramos para trigo y 6.700 para maíz) sobre el promedio del descuento que se realizó en lo que va del 2011, podemos calcular que se restan 280 y 230 dólares por hectárea, respectivamente, del bolsillo del productor”.
“Este descuento se calcula a partir de una paridad teórica, que parte del valor FOB Golfo para terceros destinos (Norte de África). Permitiendo saber a qué precio podríamos vender para competir con Estados Unidos en esos destinos”, explica la especialista.
“Este es un buen precio de referencia, ya que permite ver los descuentos que puede haber respecto del mercado internacional, o sea en momentos donde las exportaciones están cerradas el FOB nuestro pierde validez y por lo general no sigue estos valores ya que no está habiendo negocios. Además permite ver si hay un descuento `Argentina´, ya que puede que nuestros compradores paguen menos por la menor confiabilidad”, sostiene Gil Belloni.
“La continua intervención en el mercado del trigo hace que los precios estén fuertemente descontados y que siga sin haber precios pizarras que se puedan tomar como referencia. En el año 2010, la única pizarra que publicó precios fue la de Quequén, pero tan sólo 18 días. En lo que va del año 2011 ninguna de las pizarras publicó precios para el trigo”, sostienen en AACREA.
Por otra parte, desde la organización que nuclea a los productores nacionales de punta advierten que en la Argentina “el precio está totalmente `planchado´  y no copia nada de la volatilidad que se observa en los mercados externos. En Chicago, la posición Julio 2011 osciló en los últimos 4 meses entre los 260 y los 340 dólares por tonelada, mientras que en el MATba (Mercado a Término de Buenos Aires) casi no hubo variación” (ver gráfico).
TODO EL PAN
En la convocatoria al congreso A Todo Trigo que la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Granos realizará el 5 y 6 de mayo en Mar del Plata se afirma que “en las últimas 4 campañas, los productores aportaron más de u$s 4.600 millones. Cuando esa cifra se convierte en toneladas, surge que el aporte no voluntario de los productores ascendió a 20 millones de toneladas, superando en 2 millones el consumo total interno de trigo del período, que totalizó unas 18 millones de toneladas”.
Hasta el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, Christián Amuchástegui, aprovechó la presencia del Ministro de Agricultura, Julián Domínguez,  en el remate del primer lote de soja de la campaña para remarcar “los contrastes que muestra el comercio de los distintos productos”. El de soja “ha funcionado razonablemente bien” pero “en maíz y trigo las medidas de cuotificación y direccionamiento de cupos de exportaciones han provocado enormes dificultades”.
Ni siquiera Amuchástegui que, en sobradas oportunidades demostró su intención de consensuar con el oficialismo, pudo dejar de objetar que “el sistema de compensaciones en trigo y maíz no ha arrojado resultados positivos. Desde el 2007 a la fecha se han desembolsado más de $ 10.500 millones en subsidios. Sin embargo, si se mide su efecto en el consumidor, advertimos que el pan y la carne han multiplicado sus precios”.
Más allá de algunas posiciones nostálgicas, nadie discute las intervenciones del Estado pero las acciones oficiales en trigo y maíz  distan de ser virtuosas: los productores pierden plata que va a parar a los bolsillos de las multinacionales, el Estado paga subsidios millonarios y los consumidores argentinos siguen soportando aumentos de los productos como el pan y la carne.


Grafico 1 DESCUENTO “ARGENTINO” 2003/2011
El 0 es una paridad teórica, que parte del valor FOB Golfo para terceros destinos (Norte de África). Permitiendo saber a qué precio podríamos vender para competir con EEUU en esos destinos.




Grafico 3 DESCUENTOS EN TRIGO
Nota: El "Descuento Extra" es calculado a partir de los descuentos que existen entre el FOB Teórico y el FOB oficial, más el descuento entre el FAS Teórico y el Precio disponible. Los porcentajes correspondientes a la barra de la derecha representan los valores promedios de los ultimos 3 meses.